Vivir escapando
“El 91% de personas a nivel mundial
afirman la necesidad de escapar
de su realidad”
A principios de enero, nos encontramos con el estudio "La Verdad sobre el Escapismo", presentado por McCann Worldgroup Truth Central. En estos tiempos de incertidumbre, la promesa de una verdad resulta tentadora (y se agradece). Más aún cuando esta verdad profundiza en lo que consideramos un síntoma de nuestra época: la práctica del "escapismo", un tema sobre el que nos gusta reflexionar en esta casa.
El estudio captó nuestra atención por dos razones. Primero, porque en Célula nos dedicamos a dar sentido a esos momentos de evasión. Segundo, porque como seres humanos inmersos en la realidad actual, a veces también sentimos la necesidad de escapar de un mundo que parece inabarcable.
Y es que escapar, tal y como revela el informe, mas que un destino, es ya un “modo de estar” en el mundo y vivir el presente. Escapamos durante el transcurso del día, por unos minutos o a lo largo de varias horas. Vivimos escapando de todo, incluso de nosotros mismos., aprovechando nuestra capacidad de imaginación o la oportunidad que se nos brinda de sumergirnos en el agujero negro del scroll infinito. Lo importante es no ver. No escuchar. No estar aquí y ahora. No ser, o mejor dicho, ser otros, en cualquier otro lugar.
“El escapismo es un comportamiento humano fundamental que ha dado forma a nuestro mundo durante siglos, desde la antigüedad a las realidades virtuales inmersivas de hoy. No es sólo un mecanismo de afrontamiento, sino una fuente de creatividad, innovación e imaginación.”
El estudio comienza con este texto a modo de introducción. Poco que decir al respecto salvo una pregunta: ¿Todo el tiempo que dedicamos a vivir experiencias que nos alejan de nuestra cotidianeidad son una fuente de creatividad, innovación e imaginación? La respuesta, muy a nuestro pesar, es que no.
Cuando las personas buscan no sólo aliviarse de su entorno externo (36%), sino también de sus cabezas (35%), es poco probable que esas experiencias de escape nos sirvan para fomentar la creatividad, la innovación o la imaginación. Quizás alguna, pero no todas. Estar entretenido está bien, pero estarlo todo el tiempo no deja mucho lugar al pensamiento profundo, crítico, que casi siempre, es producto de estados contemplativos.
En el mismo documento, señalan cómo la mayoría de nosotros (recordad, un 91% a nivel global), elegimos escapar. Es sorprendente que “1 de cada 2 personas” decida escapar del mundo real conectándose a Internet. La tendencia en los jóvenes no es menos fascinante, ya muchos eligen transformar su realidad a través de “el cosplay, la ficción fantástica y la ensoñación”. Esto último, aunque pueda parecer algo propio de la edad, que también lo es, adquiere un significado más profundo cuando se analiza en el contexto de los datos presentados. Son dos ejemplos de escapismo, que lejos de ser triviales, revelan el anhelo de nuestra sociedad de vivir en otro lugar, mejor o no, pero sí totalmente distinto al que habitamos.
“Comprarme cosas aunque no deba,
me hace feliz.”
@blunkorama
Evidentemente, el foco del estudio se coloca sobre la gran oportunidad que supone para las marcas comerciales este nuevo “modo de estar”. “El 44% de la gente en todo el mundo quiere que las marcas entiendan sus frustraciones, mientras que el 56% quiere que las marcas les proporcionen sus sueños.” La oportunidad está clara sí, pero también es necesario señalar la gran responsabilidad que tienen hoy las marcas si deciden hacerse cargo de las frustraciones y los sueños de los consumidores, por no decir, de los ciudadanos. Asumir esa responsabilidad no es algo nuevo, sobre ello se sustentan grandes industrias, pero que las marcas sean realmente conscientes de esa responsabilidad en la actualidad, sí es más relevante que nunca.
La Economía del Escape proporciona grandes beneficios económicos, “se prevé que alcance los 13,9 billones de dólares en 2028” y es por esto que este informe, también es una invitación para todas aquellas marcas que aún no forman parte de esas vías de escape que “elegimos”, a estar presentes en "este rico tapiz cultural del escapismo que se está extendiendo por todo el mundo”.
“Si tu audiencia no escapa contigo, está
escapando con otra marca.”
Llegados a este punto, sabemos que el documento, tal y como prometía, proporciona algunas verdades: que muchos, muchas, buscan vivir otra vida, aunque sea por unos instantes, que quizás buscan ser otros u otras y que esa búsqueda, ese deseo de escapar de los que nos rodea, de nuestros pensamientos, cada vez aflora con más intensidad y en cualquier momento. Y lo más importante: que el lugar al que “elegimos” escapar, cada vez nos importa menos.
La otra verdad que nos cuenta, es el gran retorno económico que genera la búsqueda sin sentido, de sentido.
La tercera verdad que no se cuenta pero que se puede leer entre líneas, es que preferimos escapar en lugar de afrontar lo que sucede a nuestro alrededor y también en nuestras cabezas. Quizás debamos preguntarnos con más rotundidad de qué escapamos y qué podemos hacer para revertir lo que nos aleja de nuestra realidad más inmediata. Porque escapar de todo y todo el tiempo, nos acaba llevando a lugares que no hemos elegido.
Mientras, queridas marcas, ya sabéis lo que se espera de vosotras. Recordad que sujetar frustraciones e impulsar nuestros sueños no es cualquier cosa.
Podéis leer el resumen ejecutivo del informe aquí